Al llevar a cabo una revisión de la flota del cliente, ERA definió todos los requisitos. Analizamos diferentes opciones y las presentamos de tal manera que le resultara más fácil tomar una decisión.
Nuestro análisis pretende equilibrar los tres elementos de la gestión de flotas:
• Adquisición y duración del plazo de explotación
• Gestión operativa de la flota, y
• Financiación de la flota
La flota contaba con 100 vehículos: una combinación de utilitarios, todoterrenos, familiares y berlinas, algunos de los cuales requerían remolques con bastante frecuencia. La política de gestión de la flota consistía en comprar vehículos basándose en el precio y utilizarlos hasta que ya no pudieran desempeñar la función para la que se necesitaban. Esto había dado lugar a una flota envejecida, lo que obligaba a hacer concesiones en cuanto a su funcionamiento. También tenían una política de alquiler a corto plazo para los vehículos de ventas y de la dirección, para los que se solicitaban presupuestos en el momento en que se necesitaban.
Tras el análisis realizado por ERA de los requisitos de la flota, se constató que la mayoría de las tareas requerían vehículos con características similares, lo que difería de las percepciones anteriores. Se determinó que los vehículos utilitarios debían tener una mayor capacidad de carga que la actual, así como una mayor capacidad para el transporte de pasajeros. Se contactó con los posibles proveedores seleccionados y se les solicitó que presentaran soluciones. Estas se compararon y contrastaron con la situación actual.
El análisis de ERA puso de manifiesto que modificar el perfil de la flota mediante la adquisición de camionetas de doble cabina —salvo en los casos en que fuera claramente necesaria una alternativa— permitía distribuir el uso de manera uniforme entre los vehículos y garantizar la realización eficaz de todas las tareas. Se determinó la modalidad de explotación más rentable y se evaluaron exhaustivamente las diferencias de costes entre el arrendamiento y la propiedad.
«El resultado final fue una flota adaptada a las necesidades de la empresa, gestionada mediante contratos de arrendamiento operativo con mantenimiento completo, un plan coherente de gestión de la flota y una reducción de los costes de adquisición y funcionamiento de la flota de 198 000 dólares al año una vez completada la implementación. Esto supuso una reducción del 40 %».



















































































