Las energías limpias —como la solar, la eólica, la hidroeléctrica y la geotérmica— son una fuente renovable e inagotable. No emiten gases de efecto invernadero ni otros contaminantes, por lo que su impacto medioambiental es menor. En los últimos años, las energías renovables han superado a las energías tradicionales basadas en combustibles fósiles en la Unión Europea.
Según la Red Española del Pacto Mundial, el 80 % de las empresas se ha comprometido con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030; sin embargo, solo el 24 % de ellas ha definido y establecido compromisos específicos y cuantificables. Por ello, nos gustaría destacar algunas medidas que las empresas deberían tener en cuenta para impulsar la transformación sostenible.
- Determina, registra y supervisa tu huella de carbono con el fin de reducirla gradualmente: la recopilación y el análisis de datos sobre los tres tipos de emisiones son fundamentales.
- Digitalice el control y optimice el consumo energético: instale un analizador de consumo en los principales puntos de suministro; analice los datos y proponga mejoras en los hábitos de consumo.
- Aprovecha el potencial de la generación renovable: el autoconsumo, con o sin almacenamiento, es fundamental para sacarle el máximo partido; al igual que la compra de energía a terceros con garantías de origen renovable.
- Mejorar la eficiencia de los procesos: realizar una auditoría energética para analizar y detectar consumos ineficientes y aplicar medidas.
Cada vez son más las empresas sostenibles que se comprometen a adquirir y autogenerar energía limpia, reduciendo así su dependencia energética de fuentes contaminantes. Las empresas que han implementado los Objetivos de Desarrollo Sostenible señalan numerosos beneficios: el 69 % afirma que su reputación e imagen han mejorado, y el 82 % señala que su resiliencia ha aumentado.
En los próximos diez años se crearán cerca de un millón de «empleos verdes» relacionados con la innovación sostenible y las energías renovables, según datos publicados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT); además, se calcula que, para 2050, el consumo mundial de energía se habrá duplicado.
«Las energías renovables son la solución ideal para muchas empresas, ya que proporcionan independencia, un suministro continuo y fiable, generan beneficios y son más respetuosas con el medio ambiente, además de resultar más económicas. La evaluación de los sistemas de autoconsumo es otra forma de generar ahorro en la factura energética de la empresa», afirma Fernando Vázquez, socio consultor y co-desarrollador de área en ERA Group. «Aunque la inversión inicial es elevada, cada vez se tarda menos en recuperarla y disfrutar de las ventajas de las energías renovables».
































































































