El Grupo ERA identifica diez claves para crear cadenas de suministro preparadas para un mundo en constante cambio





El Grupo ERA identifica diez claves para crear cadenas de suministro preparadas para un mundo en constante cambio
La gestión de riesgos ya no es una respuesta reactiva, sino que se ha convertido en una cuestión de diseño estratégico y liderazgo empresarial. Las interrupciones en las cadenas de suministro ya no son incidentes aislados, sino que se han convertido en la norma. Las crisis geopolíticas, las tensiones comerciales, los cuellos de botella logísticos, la escasez de materias primas y los cambios repentinos en la demanda han dejado claro que la resiliencia —definida como la capacidad de recuperarse tras una crisis— ya no es suficiente. En este contexto, ERA Group, una consultora especializada en optimización de costes y gestión de proveedores, resume las principales conclusiones de su informe «Beyond Resilience: Creating Supply Chains for a Constantly Changing World» (Más allá de la resiliencia: crear cadenas de suministro para un mundo en constante cambio), en el que identifica diez lecciones clave para preparar a las organizaciones ante un entorno cada vez más incierto.

Hay que tener en cuenta que la competencia se da entre cadenas de suministro, no entre empresas. La fortaleza de una organización depende cada vez más de la solidez del ecosistema de proveedores, operadores logísticos y socios con los que colabora.
Hay que partir de la base de que las perturbaciones serán simultáneas e impredecibles. El entorno actual combina múltiples riesgos que pueden materializarse al mismo tiempo, lo que exige un enfoque integral, y no aislado, de la gestión de riesgos.
Asigne responsabilidades claras en materia de resiliencia. Sin un liderazgo definido y una asunción clara de los riesgos, las decisiones se fragmentan y se debilita la capacidad de respuesta.
Diseña productos y servicios teniendo en cuenta la cadena de suministro. Las decisiones de diseño influyen directamente en la complejidad, los costes y la flexibilidad operativa.
Combina la eficiencia y la agilidad en los modelos bimodales. Las cadenas de suministro deben ser eficientes en situaciones estables, pero ágiles cuando el entorno cambia, evitando depender de un único modelo operativo.
Fortalecer la colaboración con proveedores y clientes. La transparencia, el intercambio de información y los objetivos comunes nos permiten anticiparnos a las interrupciones y responder con mayor rapidez.
Comprender el coste real de atender al cliente. Conocer el coste de la prestación del servicio es fundamental para tomar decisiones sobre diversificación, establecimiento de prioridades y rediseño sin mermar los márgenes.
Diversificar de forma inteligente los proveedores, las zonas geográficas y las rutas. No se trata solo de aumentar el número de fuentes, sino de diseñar alternativas viables y sostenibles.
Aprovecha las tecnologías de la Cadena de Suministro 4.0. La digitalización, el análisis de datos y la supervisión en tiempo real son esenciales para detectar riesgos y anticipar posibles situaciones.
Avanzar hacia cadenas de suministro antifrágiles. Más allá de limitarse a capear las perturbaciones, las organizaciones deben ser capaces de aprender de cada una de ellas y utilizarlas como palanca para mejorar.
Del riesgo operativo al diseño estratégico
