Publicado el:
19 de febrero de 2026
Entonces, deja de esperar a marzo y empieza a gestionar hoy mismo. Muchos líderes cometen el error de considerar el verano como un «periodo de espera», pero en la alta dirección, el éxito del primer trimestre —y de todo el año— se decide en enero. En Latinoamérica, la vuelta de las vacaciones suele traer consigo una presión financiera que nubla el juicio. Quienes esperan hasta marzo para ajustar sus presupuestos ya están empezando el año en desventaja. Mi recomendación estratégica para estas semanas: identifique los gastos no esenciales ahora. Determinar qué contratos con proveedores se pueden renegociar y qué ineficiencias operativas arrastramos del año pasado le permitirá entrar en la temporada alta con agilidad, solidez y con el flujo de caja necesario para invertir en crecimiento, no solo en supervivencia. El 2026 no se improvisa, se construye en la calma del verano. Empecemos hoy mismo a optimizar su presupuesto para garantizar resultados extraordinarios mañana.





































































































