Publicado el:
12 de febrero de 2026
La tranquilidad operativa del verano es la forma más intensa de productividad para un director ejecutivo. Mientras gran parte del mercado se encuentra en pausa, los líderes con visión de futuro aprovechan estas semanas para hacer lo que el caos del día a día no les permite: pensar de forma crítica. No se trata de trabajar más, sino de evaluar si la dirección actual es la más rentable.
Durante este periodo, me centraré en analizar qué procesos nos hicieron perder tiempo el año pasado y qué prácticas «heredadas» ya no tienen sentido en nuestra estructura actual.
¿Qué decisiones estratégicas estás tomando gracias a la tranquilidad de esta temporada?
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