Este resumen recoge la información más relevante de nuestro seminario web celebrado el 21 de febrero de 2025, dedicado a tres riesgos que las empresas suelen pasar por alto y moderado por Cyril Cousergue. Certificado por ORIAS como corredor de seguros, Cyril combina un excelente conocimiento de este campo con más de 30 años de experiencia en gestión financiera y control de gestión en sectores industriales exigentes, como el automovilístico, el de los plásticos y la metalurgia. Descubra aquí a qué riesgos puede estar expuesta su empresa en caso de riesgo de clientes, negligencia inexcusable del empleador y riesgo de accidentes o enfermedades laborales, y cuál es la mejor manera de protegerse.>> Para ver la grabación del seminario web (duración: 30 minutos), haga clic aquí.
Las empresas y el riesgo: riesgos visibles e invisibles
Por lo general, las empresas conocen bien los riesgos habituales que cubren las pólizas de seguro tradicionales. Sin embargo, existen otros riesgos, invisibles o mal identificados, que también afectan a muchas empresas y pueden socavarlas gravemente. Estos son los riesgos de los que hablaremos hoy.

Riesgo de los clientes (en el Reino Unido y en el extranjero)
Un cliente no paga su deuda en la fecha de vencimiento. Este riesgo se conoce en el contexto de los recordatorios a los clientes, que a menudo se gestionan de forma amistosa, sin seguro. Estos recordatorios se convierten en deudas impagadas en caso de impago tras los recordatorios o los procedimientos legales.
Para evitar esta situación, conviene seguir las mejores prácticas: selección cuidadosa y diversificación de la cartera de clientes, aplicación de plazos de pago lo más cortos posible con solicitud de anticipos, elección del INCOTERM adecuado, frecuencia y volumen de las entregas por cliente, etc.
Además de una buena gestión, existen soluciones de seguros: COFAS es la más conocida en el ámbito de la exportación. Otra opción más reciente es BPI, que también ofrece una gama de servicios de apoyo útiles para las empresas. También hay compañías de seguros que cubren riesgos en Francia, Europa o fuera de Europa. Por ejemplo, si tiene un gran volumen de exportaciones a Canadá, puede ser conveniente contratar un seguro local. El precio dependerá de su actividad en cada momento. Sus clientes y mercados evolucionarán con el tiempo, por lo que debe tener cuidado de adaptar su seguro sobre la marcha y revisar periódicamente sus cláusulas de exclusión.
Culpa imputable al empresario
El empresario no ha tomado todas las medidas necesarias para evitar un peligro para sus empleados, del que tenía (o debería haber tenido) conocimiento. Esto constituye un accidente laboral agravado, ya que el empresario no hizo todo lo que debía haber hecho para evitarlo. Esta situación es más habitual de lo que se podría pensar: la falta de suministro de EPI o el suministro de EPI incompleto, así como las marcas en el suelo sin señalizar o parcialmente borradas, pueden dar lugar a que un accidente laboral se reclasifique como negligencia grave por parte del empresario. Las consecuencias económicas son graves: duplicación de la pensión (incapacidad permanente), recurso por parte de la CPAM (Seguridad Social francesa), indemnización sustancial, etc.
Por lo tanto, es fundamental, ante todo, actuar con rigor en materia de prevención: cumplir estrictamente el Código Laboral, impartir la formación necesaria, proporcionar el EPI adecuado, luchar contra la discriminación o el acoso, etc.
En segundo lugar, asegúrate de que tu seguro de responsabilidad civil incluya una cobertura específica denominada «culpa grave» con el nivel adecuado de cobertura: estar sobreasegurado no tiene sentido, pero estar infraasegurado tampoco te servirá de nada.

El riesgo de accidentes laborales y enfermedades profesionales
Este es el menos conocido y, por lo tanto, el menos tenido en cuenta por las empresas. En caso de accidente de trabajo o enfermedad profesional, la CARSAT calculará un incremento en la tasa de cotización del empleador, la tasa de accidente de trabajo y enfermedad profesional. Esta tasa se da a conocer cuando se recibe la carta de la CARSAT, y la factura puede ser muy elevada, con costes inesperados repartidos a lo largo de hasta seis años consecutivos.
¿Qué se puede hacer? Una vez más, es fundamental garantizar una prevención eficaz de los accidentes y las enfermedades, pero eso no basta: también se necesitan soluciones de seguros.
Antes de precipitarte, debes analizar los riesgos, valorar qué es lo que resulta aceptable para TU empresa y, a continuación, encontrar el equilibrio adecuado entre riesgos, cobertura y costes. Es bueno saberlo: si tienes menos de 20 empleados, estás sujeto a una tarifa nacional fija de accidentes laborales y enfermedades profesionales establecida por CARSAT.

En conclusión
Estos tres riesgos ocultos afectan a muchas empresas, aunque estas no sean conscientes de ellos o los pasen por alto. Existen otros riesgos, generalmente específicos de una profesión o actividad concreta. Los seguros ofrecen muchas de las soluciones, pero no deben pasarse por alto las soluciones no aseguradoras (cláusulas contractuales, medidas de prevención de accidentes, etc.). En primer lugar, le recomendamos que identifique todos los riesgos a los que se enfrenta su empresa y, a continuación, evalúe el nivel de riesgo aceptable antes de elegir la solución óptima.







































































































