Los consumibles industriales suelen suponer un gasto considerable, pero poco estructurado, para muchas empresas y, dado el gran número de partes implicadas, puede resultar difícil gestionarlos de forma eficaz. Muchas empresas no establecen presupuestos para esta categoría, lo que permite que el gasto aumente sin control.
La categoría de consumibles industriales incluye artículos como abrasivos, adhesivos, lubricantes, material de soldadura, EPI y productos químicos de limpieza… productos utilizados en la producción que no forman parte del producto final. Aunque se trata de una categoría muy variada, también puede ser una categoría en la que influyen mucho los afectos personales, con un fuerte apego a determinadas marcas y proveedores, lo que dificulta el cambio.
Sin embargo, existen importantes oportunidades de ahorro para las empresas que estén dispuestas a dedicarle tiempo. A lo largo de los años, ERA ha ayudado a sus clientes a lograr ahorros que oscilan entre el 7 % y el 19 %.
No es fácil y siguen existiendo retos, como por ejemplo:
- Los datos incompletos o de mala calidad siempre suponen un reto.
- Varios proveedores que ofrecen los mismos productos.
- Dificultad para conseguir el apoyo de las partes interesadas al cambio.
- La falta de procesos formales de compra.
- Formación insuficiente del personal de compras.
El mercado de los consumibles industriales está fragmentado, con muchos pequeños operadores y solo unos pocos grandes proveedores. Aunque esta complejidad lo hace difícil, no es imposible lograr ahorros a largo plazo con el enfoque adecuado.
Algunos consejos para ahorrar en tus consumibles industriales son:
- Los datos son fundamentales: unos datos precisos son la base de una buena toma de decisiones. Un cliente pensaba que sus datos estaban en buen estado, pero tras dedicar entre cuatro y seis semanas a ponerlos en orden, nunca volvió a mirar atrás. Asegúrate de que tus datos estén estructurados para la gestión de costes y así aprovechar todo su potencial.
- Involucrar a las partes interesadas desde el principio: es fundamental contar con las personas adecuadas desde el principio. Si no se involucra a las partes interesadas clave desde el inicio, pueden surgir problemas más adelante. Una comunicación clara y un enfoque reflexivo pueden ayudar a gestionar los retos que plantean las diferentes preferencias y necesidades.
- Aprovecha las relaciones con los proveedores: los proveedores pueden ser algo más que simples proveedores; pueden ofrecerte información y recursos valiosos. Colaborar estrechamente con ellos te ayudará a asegurarte de que utilizas los productos adecuados y de que obtienes el máximo valor. Aprovecha estas relaciones en tu beneficio.
- Consolida y optimiza los acuerdos con los proveedores: Evita comprar a demasiados proveedores. Consolidar tus compras puede proporcionarte un mayor poder de negociación, simplificar los procesos y mejorar el control de calidad. Intenta que la mayor parte de tus necesidades las cubran unos pocos proveedores preferentes… y sí, siempre hay excepciones.
- Análisis comparativo: La comparación de costes a nivel interno y con otras empresas del sector puede poner de relieve áreas susceptibles de mejora. El análisis comparativo revela discrepancias que pueden dar lugar a decisiones más fundamentadas y ayudar a identificar oportunidades de ahorro.