Las tecnologías que ahorran mano de obra transforman la gestión de instalaciones
La gestión de instalaciones está experimentando un cambio significativo a medida que las tecnologías que ahorran mano de obra se vuelven cada vez más viables y rentables. Para las organizaciones que gestionan amplias carteras inmobiliarias o entornos de edificios complejos, este cambio supone tanto una oportunidad como un reto: la oportunidad de reducir costes y mejorar la calidad del servicio, y el reto de desenvolverse en un panorama de proveedores en rápida evolución.
El factor determinante: las presiones sobre los costes laborales
El principal factor que impulsa la adopción de tecnología en la gestión de instalaciones (FM) es el coste de la mano de obra. Los servicios de limpieza, seguridad, mantenimiento y jardinería requieren mucha mano de obra, y la combinación del aumento del salario mínimo interprofesional, el incremento de las cotizaciones a la Seguridad Social a cargo del empleador y la escasez de mano de obra ha ejercido una importante presión al alza sobre los presupuestos de FM en los últimos años.
Para muchas organizaciones, la respuesta ha consistido en aceptar unos costes más elevados o reducir la frecuencia de los servicios. Una tercera opción —la sustitución tecnológica— es ahora una alternativa realmente viable en varias categorías de gestión de instalaciones, y los principales proveedores de servicios la están adoptando a gran escala.
Donde la tecnología está dejando huella
La limpieza es el ámbito en el que se ha producido una adopción más evidente, ya que actualmente se utilizan robots autónomos de limpieza de suelos en aeropuertos, hospitales, centros comerciales y oficinas. Estos sistemas funcionan durante los periodos de menor afluencia, lo que libera al personal humano para que se dedique a tareas que requieren criterio e interacción. Los primeros usuarios informan de una reducción del 20 al 30 % en las horas de trabajo dedicadas a la limpieza en entornos adecuados.
En el ámbito de la seguridad, los sistemas de videovigilancia y control de accesos basados en inteligencia artificial están reduciendo la necesidad de vigilancia presencial en determinados contextos, al tiempo que mejoran la detección de incidentes y la respuesta ante ellos. La tecnología de edificios inteligentes permite el mantenimiento predictivo de los sistemas mecánicos y eléctricos, lo que reduce los costes de las intervenciones de emergencia y prolonga la vida útil de los activos.
Las implicaciones en materia de contratación pública
La adopción de nuevas tecnologías está transformando el panorama de la contratación en el sector de la gestión de instalaciones. Los proveedores que invierten en estas capacidades presentan estructuras de costes y propuestas de valor distintas a las de los proveedores tradicionales, que se basan en una mano de obra intensiva. Es posible que los contratos firmados antes de este cambio ya no reflejen los precios del mercado ni las capacidades actuales.
ERA Group colabora con las organizaciones para garantizar que sus contratos de gestión de instalaciones aprovechen el valor que ofrece el avance tecnológico. Esto implica comprender qué tecnologías están realmente consolidadas y han demostrado su eficacia, qué proveedores están realizando inversiones significativas y cómo estructurar los contratos de manera que incentiven la innovación, en lugar de limitarse a modelos obsoletos.
Si tus contratos de FM tienen más de dos años, el mercado ha cambiado. La pregunta es si tus acuerdos se han adaptado a esos cambios.


































































































