Compras sostenibles: la inversión más inteligente para tu empresa
Las compras sostenibles ya no son una mera aspiración para las empresas progresistas, sino una realidad comercial y normativa. La combinación de las expectativas de los clientes, el escrutinio de los inversores, los requisitos normativos y los riesgos de la cadena de suministro está convirtiendo la integración de la sostenibilidad en las prácticas de compras en un requisito empresarial fundamental.
El caso comercial
Los argumentos comerciales a favor de la contratación pública sostenible son cada vez más convincentes. En el nivel más básico, la eficiencia energética, la reducción de residuos y la optimización de los recursos —todos ellos elementos fundamentales de las prácticas sostenibles— reducen directamente los costes operativos. La experiencia de ERA Group demuestra sistemáticamente que las organizaciones que abordan la sostenibilidad de forma sistemática a lo largo de toda su cadena de suministro suelen constatar que una parte significativa de los cambios que reducen el impacto medioambiental también reducen los costes.
Más allá de la reducción directa de los costes, la contratación pública sostenible reduce los riesgos de la cadena de suministro. Los proveedores con prácticas medioambientales o sociales deficientes se ven cada vez más expuestos a medidas reguladoras, a la presión de los clientes y a daños a su reputación que pueden traducirse en interrupciones del suministro. Las organizaciones que evalúan los riesgos de sostenibilidad en sus cadenas de suministro están mejor protegidas frente a estas interrupciones.
El acceso al capital y a los contratos está cada vez más vinculado a las credenciales de sostenibilidad. La contratación pública, las grandes empresas compradoras y los inversores institucionales están aplicando criterios de sostenibilidad con mayor rigor. Las organizaciones que no puedan demostrar la sostenibilidad de su cadena de suministro corren el riesgo de quedar excluidas de oportunidades que, de otro modo, estarían en condiciones de conseguir.
Por dónde empezar
El punto de partida más práctico para la contratación pública sostenible es comprender la situación actual: realizar un mapeo de las emisiones de alcance 3, identificar a los proveedores que representan el mayor riesgo en materia de sostenibilidad y comparar las prácticas actuales con los requisitos normativos y las expectativas de los clientes.
Partiendo de esta base, las intervenciones pueden priorizarse tanto por su impacto en la sostenibilidad como por su rentabilidad comercial. Según la experiencia de ERA Group, las categorías que ofrecen la combinación más atractiva suelen ser la energía, la logística y la gestión de instalaciones, ámbitos en los que las alternativas sostenibles están consolidadas, tienen un precio competitivo y generan ahorros cuantificables, además de beneficios medioambientales.


































































































