Mantener el lado humano en la era de la IA
La inteligencia artificial está transformando rápidamente la gestión de compras y de costes. Las herramientas son cada vez más eficaces, los casos de uso resultan más convincentes y la presión para adoptarlas es cada vez mayor. Para muchas organizaciones, la cuestión ya no es si utilizar la inteligencia artificial, sino con qué rapidez puede sustituir a los procesos actuales.
En ERA Group, seguimos de cerca esta evolución y utilizamos herramientas de inteligencia artificial cuando aportan un valor real. Pero también somos muy conscientes de cuáles son sus límites y de por qué la experiencia humana sigue siendo insustituible en nuestro trabajo.
Lo que la IA hace bien
La IA destaca por su capacidad para procesar rápidamente grandes volúmenes de datos estructurados. En el ámbito de las compras y la gestión del gasto, esto significa que puede identificar patrones en las facturas, señalar anomalías, comparar precios a gran escala y acelerar el análisis que, de otro modo, llevaría semanas a los equipos. Se trata de ventajas reales que reducen la carga administrativa y permiten obtener información útil con mayor rapidez.
Aprovechamos estas capacidades. Nuestra plataforma SpendVue se basa en análisis asistidos por inteligencia artificial para ayudar a los clientes a visualizar su panorama de gastos e identificar las áreas prioritarias en las que intervenir. La rapidez y el alcance de ese análisis son algo que no podríamos lograr manualmente a la misma escala.
Donde la experiencia humana sigue siendo esencial
Pero detectar una oportunidad y aprovecharla son dos cosas muy diferentes. Es precisamente en ese espacio lo que el criterio de una persona con experiencia resulta decisivo.
La negociación con los proveedores no es una cuestión de datos. Requiere comprender las presiones comerciales a las que se ve sometido un proveedor, el historial de la relación, las alternativas disponibles y los factores que pueden influir en la negociación. Ningún sistema de IA actualmente en uso cuenta con el conocimiento contextual, la percepción de las relaciones o la capacidad de adaptación a la situación necesarios para replicar lo que un especialista en compras con experiencia aporta a esa negociación.
A esto se suma la experiencia en el sector. Es útil saber que el contrato energético de un cliente tiene un precio excesivo en comparación con el mercado. Sin embargo, saber qué proveedores compiten activamente por captar nuevos clientes, qué estructuras contractuales generan valor a largo plazo y cómo negociar condiciones que se mantengan en el tiempo requiere unos conocimientos especializados adquiridos a lo largo de años de experiencia práctica.
El riesgo de la automatización excesiva
El riesgo que observamos en el mercado no es que la IA no genere valor, sino que las organizaciones confundan los resultados de la IA con información útil y esta con medidas concretas. Las decisiones de contratación tienen consecuencias que van más allá de un simple ciclo contractual. Un ahorro del 10 % que genere dependencia del proveedor, reduzca la calidad del servicio o introduzca riesgos contractuales puede acabar costando mucho más que el ahorro obtenido.
El criterio humano —basado en la experiencia, específico para cada categoría y contrastado en el ámbito comercial— es lo que garantiza que los conocimientos que aporta la IA se traduzcan en decisiones que se mantengan válidas a lo largo del tiempo.
La postura del Grupo ERA
No estamos en contra de la IA. Nos centramos en los resultados. Nuestro modelo combina la capacidad analítica de las herramientas modernas con la experiencia de más de 1.000 especialistas repartidos por más de 60 países, que aportan un profundo conocimiento del sector y una amplia experiencia en negociación a cada proyecto.
El valor que ofrecemos a nuestros clientes proviene de esa combinación: la tecnología para detectar las oportunidades y la experiencia para hacerlas realidad. Ninguna de las dos cosas por sí sola es suficiente. Juntas, ofrecen de forma constante resultados que los enfoques basados únicamente en la inteligencia artificial o en generalistas no pueden igualar.
































































































