Los márgenes bajo presión: la nueva era de la economía de los servicios profesionales
Las empresas de servicios profesionales se enfrentan a un entorno económico cada vez más complejo. El aumento de los costes, la escasez de talento y la presión de los clientes sobre los honorarios están reduciendo los márgenes en los sectores de la consultoría, el derecho, la contabilidad y el asesoramiento. Las empresas que saldrán reforzadas serán aquellas que aborden su estructura de costes con el mismo rigor que aplican a los proyectos de sus clientes.
La reducción de los márgenes en los servicios profesionales
La economía de los servicios profesionales ha cambiado sustancialmente en los últimos tres años. La inflación salarial, especialmente en el caso de los profesionales con experiencia, ha superado el aumento de las tarifas en la mayoría de los mercados. Los costes de las funciones de apoyo —tecnología, inmuebles, cumplimiento normativo y operaciones administrativas— han aumentado a medida que las empresas invierten en capacidades y en infraestructura para el teletrabajo.
Al mismo tiempo, los clientes son compradores cada vez más exigentes. La participación de los departamentos de compras en la adquisición de servicios profesionales ha aumentado considerablemente, lo que ha generado una presión por la comparación con los mejores estándares en contratos que antes se negociaban de manera informal. El efecto combinado es una reducción estructural de los márgenes que difícilmente se revertirá sin una intervención deliberada.
Dónde se encuentran las oportunidades
ERA Group colabora con empresas de servicios profesionales para identificar y generar ahorros en las categorías de costes indirectos que suelen recibir una atención insuficiente. Entre ellas se incluyen las instalaciones y los inmuebles, donde el teletrabajo ha reducido la ocupación pero no siempre los costes; las tecnologías de la información y el software, donde los acuerdos de licencia suelen reflejar patrones de uso históricos en lugar de las necesidades actuales; la impresión y la gestión documental, donde los costes a menudo no han disminuido en proporción a la reducción del volumen; y los recursos humanos y la contratación, donde la dependencia de las agencias puede reducirse significativamente mediante modelos de contratación alternativos.
En cada una de estas áreas, el enfoque es el mismo: comparar el gasto actual con el del mercado, identificar las diferencias y generar los ahorros acordados. Nuestro modelo se basa en resultados: cobramos en función de los ahorros que conseguimos.
Nota sobre la contratación de servicios profesionales
En el sector de los servicios profesionales existe a veces una resistencia cultural a llevar a cabo una gestión rigurosa de los gastos indirectos de la propia empresa. Se parte de la base de que los profesionales que asesoran a los clientes sobre la optimización de costes deberían ser capaces de gestionar sus propios costes de manera eficaz. En la práctica, los departamentos de compras internos de las empresas de servicios profesionales suelen carecer de los recursos suficientes en relación con la magnitud y la complejidad de los gastos que gestionan.
El apoyo de especialistas externos, aplicado de forma selectiva a categorías de alto valor, ofrece sistemáticamente resultados que los equipos internos —por muy competentes que sean— no pueden alcanzar mediante los procesos operativos habituales. Esta realidad se confirma de forma sistemática en toda nuestra cartera de clientes.


































































































