Desde marzo, el teletrabajo se ha convertido en un recurso valioso para hacer frente a la pandemia. En un artículo anterior, reflexioné sobre nuestra responsabilidad como empleados a la hora de identificar las dificultades y esforzarnos por superarlas, y compartí algunas de las medidas adoptadas en ERA Group para mejorar la productividad.
Es cierto que la autonomía y la responsabilidad individuales son esenciales para que el teletrabajo funcione y la productividad no se vea afectada. Sin embargo, las responsabilidades no recaen únicamente en el empleado, ya que la empresa también tiene un papel decisivo que desempeñar.
Aunque muchos expertos han señalado el modelo híbrido como una tendencia para el periodo pospandémico, especialmente en verano, cuando el número de casos parecía haberse estabilizado, el cambio de situación que se ha producido en los últimos meses no ha dejado otra opción a las empresas. Ahora es cada vez más imprescindible que las organizaciones y los líderes inviertan tiempo y recursos en optimizar los procesos de trabajo y en crear una cultura que fortalezca a los equipos, incluso a distancia.
¿Qué medidas puede adoptar la empresa para aumentar la productividad?
1. Cambiar los indicadores
En primer lugar, la empresa es responsable de proporcionar a los empleados las herramientas necesarias para desempeñar su trabajo, lo que puede limitarse a un ordenador y periféricos, o bien incluir también un teléfono móvil o fijo, auriculares, conexión a Internet y material de oficina, entre otros. Tomemos el caso de Blip, la empresa tecnológica con sede en Oporto, que concedió a sus empleados 650 € para gastos relacionados con el teletrabajo.
A continuación, es importante analizar los indicadores de productividad, que deben ir más allá del tiempo dedicado a las actividades y centrarse en indicadores como los resultados, las tareas completadas u otros datos que sean realmente cuantificables. Invierte en un modelo de gestión que ofrezca a los empleados la libertad de gestionar sus propios horarios.
2. Crear oportunidades para socializar
En la oficina, la interacción social surge de forma natural, ya que estamos acostumbrados a estar cara a cara y a poder tomar un café o hablar de negocios durante el almuerzo. En un entorno virtual, es lógico que los momentos de convivencia sean cada vez menos frecuentes.
Por lo tanto, la organización tiene un papel muy importante que desempeñar a la hora de crear nuevos espacios de interacción social, totalmente virtuales, pero que permitan renovar los vínculos y fomentar un intercambio saludable de ideas. Esta interacción social no tiene por qué limitarse exclusivamente a reuniones virtuales, pero los responsables deberían plantearse celebrar al menos una al mes (en el caso de equipos grandes).
Deja a un lado los asuntos laborales y dedica estas reuniones a intercambiar ideas. Otras formas de socializar pueden ser los grupos de WhatsApp, los foros de la intranet y las fiestas virtuales (la BBC ofrece algunos consejos sobre cómo organizar una fiesta de Navidad virtual).
3. Fomentar la sensibilización sobre la salud mental
¿Qué tienen que ver las empresas con la salud mental de sus empleados? ¡Todo! Las organizaciones y los líderes desempeñan un papel fundamental en el bienestar mental de los empleados, especialmente en el contexto de una pandemia.
Organiza sesiones virtuales centradas en la salud mental, la meditación y el cuidado personal. Enseña a tus empleados a controlar la ansiedad y a dar prioridad a su propia salud mental. Algunas empresas han organizado talleres virtuales de meditación y han puesto en marcha consultas de psicología en línea con profesionales acreditados para ayudar a los empleados en las fases más críticas.
4. Trabajar por el futuro
¿Quién sabe cuándo terminará todo esto? Nadie. Nadie puede predecir cuándo podremos volver a la oficina. E incluso cuando volvamos, el teletrabajo seguirá siendo una medida eficaz para reducir costes.
Uno de los grandes errores que cometen las organizaciones es limitarse a reaccionar ante los estímulos externos sin realizar una evaluación interna. Crea un equipo de expertos dentro de tu organización para evaluar y gestionar la cuestión del teletrabajo a largo plazo. No te limites a responder a las exigencias del presente: ¡prepara tu empresa para el futuro!



































































































